Ir al contenido principal

Despedirse después de la muerte


La muerte no es una barrera infranqueable, sino que es posible despedirse de los seres queridos a pesar que ya hayan fallecido.

Parientes fallecidos que saludan desde la ventana, o que se presentan en sueños o que se despiden de su seres queridos, son historias que todos algunas vez han escuchado.



Alejandra M. tiene la habilidad de ver y sentir más allá de lo evidente. Ella puede comunicarse con las personas que ya han fallecido. Afirma que por lo general la gente sufre por el fallecimiento de sus parientes y que esta situación no debiera ser así. "Me gustaría que tomaran conciencia que el cuerpo es una limitación y que en realidad los sentimientos no mueren".

"El amor es un sentimiento sublime y divino. Al nosotros limitarlos con el cuerpo físico, también provocamos que la mente lo limite. Lo que muere es la carne, más no el sentimiento".

Alejandra continúa su explicación afirmando que "la gente no debiera temer a la muerte. Todos somos seres merecedores, para morir. La carne es un regalo que no te pertenece".

Los tres testimonios muestran experiencias que evidencian que la muerte no es una barrera infranqueable, sino que es posible despedirse de los seres queridos a pesar que ya hayan fallecido.

EN LA CLINICA

Hermanos, tíos y primos miraban a Laura desde la ventana de la clínica donde estaba internada. Este panorama no sería extraño si no es que estos familiares de Laura habían fallecido hace más de treinta años y que ella estaba en un cuarto piso.

Ella misma les contó a sus hijos y nietos que la iban a visitar todos los días a la clínica. Contaba que su hermana y un tío lejano la visitaban en la noche y la saludaban desde la ventana.

Al principio sus hijos y nietos pensaban que algún familiar lejano la había visitado, pero poco después comenzaron a recordar las propias historias que Laura relataba sobre su hermana que había fallecido joven. De esta manera se dieron cuenta que a Laura la estaban visitando familiares que habían fallecido décadas atrás.

Laura, de 76 años, no se dio cuenta de los extraños sucesos que estaba presenciando. Un par de semanas después ella falleció en la tranquilidad de su hogar.

RELACION

La relación entre Cristián y su abuela Lidia nunca fue cercana y el afecto entre ellos se limitaba a los saludos y las visitas que se realizaban en las fechas más trascendentes. Lidia enfermó y tuvo que internarse en la clínica. Cristián y su abuela Lidia comenzaron a verse todos los días. Lo que era relación distante comenzó a acercarse. Sin embargo, Cristián tenía todavía la impresión que no pudo compartir con su abuela durante su infancia. "En cierta manera la echaba de menos y nunca pude decirle eso".

El estado de salud de Lidia empeoró y falleció en la clínica.

Meses después, Cristián tuvo un extraño sueño. "Me levanté de la cama, era una mañana de domingo, caminé hacia la cocina y miré por la ventana. Estaba todo blanco como si hubieran puesto una sábana blanca. Dentro de la cocina estaba mi abuela. Ella estaba lavando una taza. Estaba preparando el desayuno. Se acercó a mí. Me sonrió y me abrazó. Cuando me abrazó sentí que su corazón latía fuerte. Me volvió a mirar. Yo también sonreí y desperté llorando".

Cristián afirma que ese sueño le sirvió para reconciliarse con su abuela. Ya no tenía ningún tipo de resentimiento con ella.

El tercer casó involucra a un joven profesional que asistió al funeral de su tío que había fallecido víctima de un cáncer.

Germán trabajaba en una faena minera y en ocasiones debía levantarse cerca de las cuatro de la mañana para estar preparado para iniciar su viaje al interior. Dos semanas después del funeral de su tío, Germán puso el despertador a las cuatro de la mañana como era costumbre. Al sonar el despertador y mirar hacia los pies de su cama vio una silueta oscura que por un segundo estuvo frente a él. Lo reconoció como su tío que lo estaba mirando mientras dormía. A pesar de reconocer que podía ser su tío muerto, Germán se asustó. Gritó y logró encender una lámpara del velador. "Yo creo que era mi tío que estaba visitando a todos sus familiares antes de partir al más allá".

ANALISIS

En el caso de las personas que está en transición hacia la muerte y ve parientes que ya han fallecido, Alejandra M. sostiene que son casos poco comunes y que ocurren con personas que son más sensibles o que tienen una cercanía con las seres que se aparecen como tíos o hermanos. Explica este fenómeno como una preparación para la muerte o que las familiares vienen a buscarlo o a darles un aviso o un consejo. La presencia de estos seres queridos son para que el enfermo no se sienta sólo. "Ellos se muestran de manera visible. La gente que enfrenta estas experiencias por lo genera tienen una muerte más tranquila".

Una variante de este fenómeno ocurre que en ocasiones no se presentan en la vida real, sino que a través de los sueños. "De todas maneras existe un contacto".

Alejandra afirma que a pesar que es un fenómeno conocido, no a todos les pasa. "A las personas que les sucede cuando están conscientes o en sueños tiene como objetivo ayudarles a pasar a otros mundos".

La mayoría de las veces este tipo de casos ocurren a las personas de mayor edad. "A los jóvenes enfermos no presencian este tipo de experiencias. "Podemos decir es que la familia viene darle la bienvenida".

Alejandra sostiene que la muerte es desencarnar, es el despertar a la vida real. "Una vida real que está fuera de este cuerpo, de esta materia. Acá vivimos una visión producto de la mente y suposiciones. Al otro lado las cosas son como son. No se necesitan cuerpos".

Sobre el contacto a través de un sueño con parientes cercanos fallecidos, como el ocurrido entre el nieto y su abuela, por lo general ocurre por la necesidad de las personas de contactarse. "Las personas pueden nombrar muchas veces a un ser querido mentalmente y establece una conexión a nivel espiritual. Para eso no se necesita el cuerpo. La manera más común es a través del sueño".

Alejandra sostiene que una persona puede nombrar mentalmente a un pariente fallecido. Llamarlos es invocarlos y se puede hacer contacto o "vibrar en la misma frecuencia del amor que tenía con esta otra persona ya descarnada. En ese momento se logra captar el mensaje y acuden por la necesidad espiritual de los que están en la tierra". Este tipo de contacto tiene por finalidad de terminar las cosas pendientes, especialmente a nivel de sentimientos. "No te puede ir si no te vas con la verdad".
Espacio y tiempo
Para el parasicólogo Angel Bautista, los tres testimonios se pueden clasificar como fenómenos paranormales donde existen manifestaciones fantasmales.
Aclara que los fantasmas son una representación visual, acústica o táctil de una personas fallecida como el afirma, "desencarnada".
Bajo su perspectiva los fantasmas son las manifestaciones de personas que por diferentes motivos se aferran al mundo bajo otra forma de existencia no física.
Por lo general son familiares o amigos, dependiendo del grado de vinculación entre ellos, los que presencian estas apariciones.
"Cuándo la muerte de un ser se completa, de su cuerpo físico se desprende los cuerpos mental, emocional y espiritual, los mismos que forman una unidad llamada Cuerpo Etéreo o Cuerpo Astral, como lo dicen los orientales".
Agrega que "el cuerpo astral, conformado por el mental, el emocional y el espiritual, tiene la capacidad de despedirse de sus seres queridos y de recorrer el mundo físico volando, así como los hechos que experimentó en vida. Una vez que el cuerpo astral hace lo que cree que tenía que hacer, el cuerpo espiritual lo abandona y asciende a la dimensión luminosa, dejando atrás al cuerpo mental y al cuerpo emocional".
Bautista explica que el cuerpo mental y emocional, conforman lo que conocemos como fantasma o espíritu desencarnado, "y este fantasma, sin la influencia del espíritu esencial, comienza a desgastarse. El fantasma piensa y recuerda, y se puede manifestar y actuar en nuestro mundo físico a través de un médium, una casa encantada o una persona sensible para cumplir una promesa, para instruir o inspirar a un humano vio".

Tags: , ,
3 comentarios

Interesante

La historia que esconde la Rotonda Chipana en Iquique: Los inmigrantes Lucanos

La rotonda Chipana, ubicada en el sector sur de Iquique, albergua una escultura metálica que representa a Felicia Muscio. Cuenta la historia que Felicia Muscio llegó a Iquique a fines de 1800 desde Nápoles, cuando desembarcó en Argentina y cruzó la Cordillera de Los Andes en un caballo con su bebé en brazos. Al llegar a Valparaíso emprendió el viaje a su destino final, Iquique, donde la esperaba su marido Vittorio Sciaraffia. Con este relato, el escultor Antonio Masini plasmó lo que Felicia tuvo que pasar para reencontrarse con su amor y vivir una nueva vida lejos de su hogar. "Felicia de Los Andes" como fue nombrada esta escultura que muestra a una mujer montada sobre un caballo y con su hija en brazos, fue enviada a hacer por la familia Sciaraffia en 2001 para rendir un homenaje a esta mujer que cruzó océanos para comenzar de nuevo. La escultura alcanza los ocho metros de altura, por casi cuatro de ancho y tres y medio de profundidad.  En Iquique, el 22 de mayo los más de 2 m…

Lucia, tarotista profesional: “Leer las cartas del tarot es como la vida misma”

Lucia, tarotista profesional: “Leer las cartas del tarot es como la vida misma”


Son 78 cartas. Cada una de ellas representan una idea, un concepto que permite conocer tu futuro, reafirmar el presente o entender tu pasado. Hombres y mujeres, profesionales o pobladores, todos en algún momento se sienten atraídos por conocer qué les depara el destino, aclarar presentimientos o confirmar engaños. El tarot es una ventana a una manera de enfrentar el mundo y terminar con la incertidumbre del presente.

¿Esoterismo o terapia para los acongojados? Una mezcla de ambas. Para la tarotista Lucía, leer el tarot “es como la vida misma”. A través de las cartas se puede ver la realidad, la situación de la familia, la relación con amigos, los amores y los viajes que se realizaron o se realizarán.
El tarot se basa en la simbología de cada carta. Cada una de ellas representa algún sentido en la vida, desde la pasión, los viajes o la muerte. El sentido se va armando a partir de la ubicación de sus cartas e…

Los criminales que estremecieron a Chile

A pesar de los años en que Julio Pérez Silva sembró el terror en Alto Hospicio, su caso no es único. En Chile existen varios sicópatas que mantuvieron en vilo a la comunidad y lograron burlar por varios meses a las autoridades policiales.
El caso más emblemático corresponde al Chacal de Nahueltoro. El 20 de agosto de 1960, Jorge del Carmen Valenzuela Torres, se acercó hasta su conviviente de 38 años de edad, Rosa Rivas, en busca de la pensión de viudez que la mujer debía retirar cada mes en San Carlos, Séptima Región. Pero en esa ocasión su pareja no tenía el dinero y por ello reaccionó en forma violenta. Tomó la guadaña con la que trabajaba en el campo, le dio muerte en el lugar. Luego, hizo lo mismo con los cinco hijos de la mujer, entre ellos, un bebé.
Horas más tarde, Quelo Dinamarca, dueño del Fundo Chacayal, encontró los cuerpos. De Valenzuela, nada se supo hasta un mes después, cuando la policía lo encontró en el campo.
El "Chacal de Nahueltoro" fue fusilado el 30 de…