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Pueblos aborigenes de la costa de la Región de Tarapacá


Gente de la Costa

Hace doce mil años una figura humana caminó por las playas de la Región de Tarapacá recolectando productos del mar como única manera de sobrevivir en un ambiente inhóspito, donde la abundante pesca que entregaba el océano contrastaba con la escasez de agua dulce y lugares para el abrigo.
Los primeros habitantes de esa zona, donde miles de años después nacerá Iquique, conformaban pequeñastribus nómades que vagaban por el área costera, descendientes directos de los aborígenes que en algún momento bajaron del altiplano y posteriormente de la depresión intermedia permaneciendo su estilo de vida sin grandes cambios durante cuatro mil años.

Cultura Chinchorro

Ocho mil años antes de Cristo surgió la que en la actualidad se conoce como la Cultura Chinchorro. Lleva el nombre de esta playa ariqueña debido a que en este sector fueron encontradas las momias más antiguas que se tiene conocimiento, incluso más arcaicas que las egipcias.
El hombre de Chinchorro vivió en la costa en el sector comprendido entre Arica y la desembocadura del río Loa.
Con características especiales, los Chinchorro permanecían en los afloramientos de napas subterráneas y en los faldeos de los cerros en donde se acumulaba cierta cantidad de reservas de agua generadas por la camanchaca. Eran un pueblo seminómade y establecían una especie de circuito entre las caletas más productivas.
Cuatro mil años antes de Cristo tomaron contacto con los pueblos ubicados en las quebradas del interior y las familias trashumantes de la Pampa del Tamarugal.
Otras características que marcan la cultura Chinchorro son sus rituales funerarios. Este pueblo enterraba a sus muertos bajo sus viviendas confeccionadas sobre bases de piedas y levantas con troncos de cactus.

Prolongar la vida

Especialización y técnica son dos conceptos que los primeros habitantes practicaron con el ritual de momificación.
A pesar que existen al menos tres variantes para este proceso de preparación de los cuerpos, dependiendo de la época y desarrollo del pueblo. La más común y elaborada es la que se puede apreciar en el Museo Regional de Iquique. En una de sus salas exhiben seis momias que dejan en evidencia el arduo trabajo que hacían para detener el proceso de descomposición.
El proceso involucraba retirar la piel, separar la carne del esqueleto y retirar las vísceras para luego separar las extremidades y reforzarlas amarrando las articulaciones con fibras vegetales.
Después depositaban los músculos en su posición original y colocaban la piel, transformada en pliegues de 10 centímetros como una venda para sostener los músculos. El penúltimo paso consistía en introducir los palos de tamarugo longitudinalmente junto a la espina dorsal y en brazos y piernas para garantizar la rigidez del cuerpo.
Sobre el rostro confeccionaban una máscara de arcilla pintada de rojo o negro.

Simbología de la muerte

Junto a los cuerpos se ofrendaban figurillas de arcilla en miniaturas. Una de ellas, que se exhibe en el Museo Regional de Iquique, contiene un cráneo de ave, imitando a la cabeza humana y una espina de cactus que simboliza la estructura ósea.
Para la arqueóloga Cora Moragas, esta actividad representaba una simbología que hasta el momento no se ha podido establecer con exactitud, especialmente porque los Chinchorro no acostumbraban enterrar a sus muertos con artefactos que utilizaron en vida. Valiosa información se perdió debido a esta práctica poco común entre las culturas aborígenes de la Región de Tarapacá.

Vivir Frente al mar

Más allá del proceso de momificación, existe una actividad transhumántica y asentamiento relativamente estableces en donde vivían los Chinchorro.
Bajo Molle, donde hoy se levanta el barrio industrial, fue un extenso asentamiento. Hace veinte años se encuentro en el lugar una tumba colectiva a escasa profundidad, la cual fue estudiada por arqueólogos de la Universidad de Tarapacá.
En caleta Caramucho, a 47 kilómetros al sur de Iquique, existió un campamento semipermanente de cazadores y recolectores, al igual que en Los Verdes y en Punta de Lobos.
El antropólogo Olaff Olmos, explicó que en Caramucho encontraron gran cantidad de artefactos de este pueblo milenario: cuchillos y puntas de flechas confeccionadas en piedra, morteros de hueso, maderas, anzuelos de conchas de choros y de espinas de cactus. Todos ellos con una data de 6 mil 300 años de antigüedad.

Los primitivos

La cultura Chinchorro comenzó a evolucionar y sus descendientes lograron extenderse por todo el litoral del norte de Chile y el sur del Perú, desarrollando constantemente nuevos artefactos en piedras, cuarzo o basalto como punta de arpones, cuchillos elaborados y rapadores de pieles.
Para confeccionar sus herramientas golpeaban las piedras directamente en la roca. Los trozos desprendidos en forma de láminas eran afilados y retocados para uso doméstico.
Para la recolección, utilizaban “chopes” o una especie de cucharón de hueso para desconchar los mariscos.
Para sus continuos viajes por el borde del litoral llevaban agua en bolsas elaboradas en vientres o vejigas delobos marinos. Cerca del año 300 después de Cristo, el desarrollo los llevó a internarse mar adentro gracias a las embarcaciones fabricadas con cueros inflados de lobos marinos. De esta manera lograron alcanzar grandes cardúmenes lo que posibilitó aumentar su interacción con los asentamientos de la población intermedia.
Con la navegación extendieron su presencia en todas las caletas de abrigo del litoral y diversificación su dieta gracia a la caza de albacora y cetáceos menores a través de arpones de piedra y cuerdas de cuero.
El faenamiento de caza se realizaba incluso con dientes de tiburón.

El interior

El intercambio que se generó con los pueblos del interior duró hasta la llegada de los españoles.
Cesterías y trabajos en fibra vegetal con diseños rudimentarios era lo que generaban los poblados agroalfareros mil años antes de Cristo. Caravanas de llamas cargadas con granos y cereales eran parte de la vida integrada por ambos grupo aborígenes. De esta manera los del interior iniciaron la colonización de algunas caletas para explotar sus propios recursos. Posteriormente los Chinchorro y los llegados desde el interior se mezclaron y generaron un nuevo pueblo con características propias, que más adelante posibilitaría la aparición de los Changos.

Influencia Tiahuanaco

Los contactos con otros pueblos alejados de la costa no se detuvieron con el intercambio comercial de productos agrícolas y del mar. Cerca del año 400 después de Cristo la cultura Tiahuanaco o Tiwanaku, inició lentamente su influencia en el altiplano chileno y los valles y poblados de la Pampa del Tamarugal.
La cultura Tiahuanaco levantó templos y construcciones monumentales para el culto a dioses representados por pumas y cóndores. Parte de su quehacer fue traspasado a los pueblos costeros y de los valles del norte de Chile, en especial la intensificación del uso de la llama para el transporte de maíz, pieles y cereales. También introdujo el uso de alucinógenos, bolsos, y tejidos rudimentarios.
A pesar de su poderío, el pueblo Tiahuanaco no dominó políticamente la zona, sólo influyó en su concepción cultural hasta el año 1.200 después de Cristo, cuando comenzó su proceso de desintegración.

Interesante

Bailes de La Tirana

La gran variedad de colores, ritmos y coreografías es sin duda una de las principales características de esta festividad, donde cada baile expresa de manera distinta su devoción a la Virgen .

Los Chinos


Este baile tiene raíces post hispánicas y fue traído desde el Santuario de Andacollo. Aparece en La Tirana en 1907.
El baile chino posee una jerarquía especial, ya que ellos sacan a la Virgen en procesión. La tradición se impuso a fines del siglo XIX cuando Tarapacá estaba en pleno proceso de chilenización. El Baile Chino era reconocido como una institución antigua que nació en Andacollo, es decir, eminentemente chileno.

Los Chunchos El baile representan a los indígenas de la vertiente oriental de Los Andes con una estructura que nace en Bolivia y data de 1848. Hoy es el único baile del tipo tradicional selvático. Anteriormente estaban los Tobas, Callaguayas, Cambas, Chirihuanos y Llameros, los que asistieron a la construcción del nuevo templo de La Tirana.
Describen bailes en círculos…

El mutualismo y mancomunales

El mutualismo fue la principal forma de organización laboral que tuvieron los artesanos a fines del siglo XIX y principios del XX. En 1880 existían 39 de estas instituciones en todo Chile. Su objetivo era el mejoramiento material e intelectual del obrero sobre la base de la ayuda mutua.

Los integrantes de la directiva se preocupaban de la recreación y la formación de pequeñas bibliotecas. También trabajaban en torno a la previsión, la vivienda y el ahorro de sus afiliados. La principal diferencia de una mutual con el sindicato o cooperativa es que se interesan en la situación del obrero sin referirla a su relación con el patrón o con el Estado. Bajo esa perspectiva no se relacionaba con luchas reivindicatorias o enfrentamientos con las figuras de poder.

En tanto que las mancomunales fueron las organizaciones populares más significativas de la primera década del siglo XX. Nacieron y se consolidaron en las minas y puertos nortinos a comienzos de 1900.

Los objetivos en sus inicios no s…

Himno de Iquique

Canciones para la ciudad
El primer himno a Iquique fue compuesto por Baldomero Castro y utilizó el seudónimo de Justo Miralles.
Mario Bahamonde en su libro "Guía de la Producción Intelectual Nortina" indica que Baldomero Castro "compuso el himno en Pisagua en 1889 y está destinado a glorificar la epopeya de Iquique. Se cantó en todas las escuelas de Chile entre 1890 y 1897".
El segundo himno fue creado en 1936 por Roberto López Meneses, "Canto lírico a Iquique". En él enfatizaban las cualidades humanas de los iquiqueños, denominando a la ciudad "pueblo singular".
El tercer himno pertenece a Julio García y se cantó en la década de los 40 y los 50. La letra versa sobre el desierto, el mar, las gestas militares y deportivas.
El músico boliviano Gilberto Rojas, es el autor del vals de Iquique. Nació en Oruro el 10 de marzo de 1916 y falleció el 21 de marzo de 1983, a los 67 años.
La letra del vals se refiere a las bondades del puerto y señala el gran amor…