Ir al contenido principal

Iquique, una urbe moderna en 1900


Desde el 1900 el crecimiento de la población de Iquique fue explosivo. El investigador, Leonel Lamagdelaine, considera varios hitos urbanísticos que dieron forma al plano que actualmente existe en la ciudad.

En 1907 la ciudad se expande al suroeste. Los límites de la urbe eran calle Séptimo Oriente y  calle José Miguel Carrera.
En Cavancha se instalaron varaderos y una maestranza. Al mismo tiempo la península se convierte paulatinamente en un centro de recreación de los iquiqueños. En tanto que en el barrio de El Colorado fueron levantadas modestas viviendas de pescadores, con materiales ligeros.
En 1933 son inauguradas las obras definitivas que unen el puerto con la Isla Serrano.
En 1934 se instala en Cavancha una empresa pesquera. En 1936, en el sector sur de la ciudad, se construye una pista de aterrizaje mientras que en el extremo norte se concentran los estanques de petróleo y de gasolina.
Ya en 1940 Iquique posee un núcleo urbano definido. Cuenta con todos los servicios básicos, medios de comunicación terrestre, marítimo y aéreo. A pesar de este avance, la ciudad aún depende de la industria salitrera.
En este mismo período surgen nuevas áreas militares como el Regimiento de Defensa de Costa Patricio Lynch y el Batallón de Telecomunicaciones. En el recinto portuario se inaugura la planta de almacenamiento y embarque de salitre.
En 1959, Iquique enfrenta un aumento explosivo de población, debido a la paralización de la industria salitrera. En los sectores extremos de la ciudad aparecen poblaciones de emergencia, para albergar al gran número de familias pampinas que llegan a la ciudad buscando nuevos horizontes.
En 1960 tomó forma el "Barrio Industrial" que concentró a empresas pesqueras y más adelante reuniría a los primeros galpones que formaron la Zona Franca de Iquique.

Popular Posts

El mutualismo y mancomunales

El mutualismo fue la principal forma de organización laboral que tuvieron los artesanos a fines del siglo XIX y principios del XX. En 1880 existían 39 de estas instituciones en todo Chile. Su objetivo era el mejoramiento material e intelectual del obrero sobre la base de la ayuda mutua.

Los integrantes de la directiva se preocupaban de la recreación y la formación de pequeñas bibliotecas. También trabajaban en torno a la previsión, la vivienda y el ahorro de sus afiliados. La principal diferencia de una mutual con el sindicato o cooperativa es que se interesan en la situación del obrero sin referirla a su relación con el patrón o con el Estado. Bajo esa perspectiva no se relacionaba con luchas reivindicatorias o enfrentamientos con las figuras de poder.

En tanto que las mancomunales fueron las organizaciones populares más significativas de la primera década del siglo XX. Nacieron y se consolidaron en las minas y puertos nortinos a comienzos de 1900.

Los objetivos en sus inicios no s…

Himno de Iquique

Canciones para la ciudad
El primer himno a Iquique fue compuesto por Baldomero Castro y utilizó el seudónimo de Justo Miralles.
Mario Bahamonde en su libro "Guía de la Producción Intelectual Nortina" indica que Baldomero Castro "compuso el himno en Pisagua en 1889 y está destinado a glorificar la epopeya de Iquique. Se cantó en todas las escuelas de Chile entre 1890 y 1897".
El segundo himno fue creado en 1936 por Roberto López Meneses, "Canto lírico a Iquique". En él enfatizaban las cualidades humanas de los iquiqueños, denominando a la ciudad "pueblo singular".
El tercer himno pertenece a Julio García y se cantó en la década de los 40 y los 50. La letra versa sobre el desierto, el mar, las gestas militares y deportivas.
El músico boliviano Gilberto Rojas, es el autor del vals de Iquique. Nació en Oruro el 10 de marzo de 1916 y falleció el 21 de marzo de 1983, a los 67 años.
La letra del vals se refiere a las bondades del puerto y señala el gran amor…

Casa del Deportista de Iquique

Alrededor de 18 años debió esperar la comunidad para contar con un recinto que acogiera los grandes espectáculos deportivos, frecuentes en las décadas del 50 y 60.


La Casa del Deportista "Guillermo Valenzuela Koster", enclavada en un comienzo en calle Tarapacá entre Barros Arana y Vivar.

El coliseo de cemento y emociones, diseñado por el arquitecto Mario Bravo, costó mucho sudor y demasiadas lágrimas a los dirigentes de antaño.

Lo básico fue adquirir los terrenos. El alcalde Pedro Munga los vendió al Consejo Local de Deportes, presidido por el doctor Juan Lombardi, en un lejano 13 de diciembre de 1949. La compra se concretó en 150 mil pesos y el sitio correspondía a el ex Mercado.

Los dirigentes de esa época acordaron que el recinto sería para el Consejo y se destinaría a las disciplinas del boxeo, básquetbol, vóleibol y tenis de mesa.

El martes 5 de septiembre de 1950 el arquitecto Mario Bravo dio a conocer el diseño estructural, precisando que el Estadio tendría una capac…