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Inversiones chilenas en el descampado de Atacama

Oficina abandonada en región de Antofagasta.


En 1866 José Santos Ossa y Francisco Puelma descubrieron mantos de salitre en el Salar del Carmen, ubicado al este de Antofagasta. Casi inmediatamente obtuvieron las concesiones para explotar el mineral. La única obligación era construir un muelle en Antofagasta. Este permiso fue heredado más adelante por la Compañía de Salitres de Antofagasta.

En primera instancia Puelma y Ossa trasladaron estos derechos a la Compañía Explotadora del Desierto de Atacama. Esta empresa gestionó en Bolivia otros permisos como explotar el recurso por 15 años a cambio del pago de 10.000 sólo una vez la construcción de un camino de 30 leguas y que llegara a puerto. También le dieron una franja de territorio de una legua de ancho por toda la extensió del camino para que la explotaran.

Los beneficios eran tan buenos, que la gente de Bolivia protestó. En tanto que los chilenos afirmaban que sólo recibían lo que pertenecía a Chile.

En 1871, Bolivia restringió todos los derechos sobre esta zona. A excepción de la Empresa Melbourne, Clark y Cía, entidad que heredó los recursos de la Sociedad Explotadora del Desierto de Atacama.

En 1874 hubo otro permiso que entregó a la nueva empresa llamada Compañía de Salitres y FF.CC. de Antofagasta. Fue gestionado a nivel de gobiernos. La empresa tenÌa 15 años de permiso, grandes extensiones de terreno y facilidades para sacar la carga por los puertos de la zona. El artículo 4 decía: "desde el 1 de enero de 1874 la empresa tiene el derecho a explotar libremente los depósitos de salitres y el de exportar por el puerto de Antofagasta los productos de esos depósitos libres de todo derecho de exportación y de cualquier otro gravamen municipal o fiscal".

El tratado de 1874 fue mejorado y decía que "las personas, industrias y capitales chilenos que quedarán sujetos a más contribuciones, de cualquier clase que sean, que a las que al presente existen".

Con estos acuerdos, los problemas de límites y la industria chilena en la zona estaba protegida. Hasta que en 1878, la asamblea boliviana desenterró este decreto y vio que económicamente el país estaba perdiendo recursos. El Ejecutivo boliviano, dictó el 14 de febrero de 1878 la siguiente resolución: "Se aprueba la transacción celebrada por el Ejecutivo el 27 de noviembre de 1873 con el apoderado de la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta, a condición de hacer efectivo como mínimo un impuesto de 10 centavos en quintal exportado".

Ese mismo año los ejecutivos de la compañía en Valparaíso, viajaron a Santiago y pidieron la intervención del gobierno. En primera instancia se utilizó el envío de un diplomático que pidieron la extensión del acuerdo suscrito en 1874. La respuesta de Bolivia se demoró por varios meses. No hubo respuestas y en Bolivia se hablaba de echar a los ingleses de Antofagasta.

La Moneda envió una carta a La Paz en la que decía: "La negativa del gobierno de Bolivia una exigencia tan justa como demostrada colocaría declarar nulo el tratado de límites que nos liga con ese país, y las consecuencias de esta declaración dolorosa, pero absolutamente justificada y necesaria, serían de la exclusiva responsabilidad de la parte que hubiere dejado de dar cumplimiento a lo pactado".

Bolivia insistió en el gravamen de 10 centavos. Incluso estableció que debía ser retroactivo y que se cobraría desde el 14 de febrero de 1878, a pesar que el trámite fue despachado el 17 de diciembre de ese mismo.

"El 6 de enero de 1879, el prefecto Zapata notificó a la compañía el pago de los derechos a contar desde la fecha indicada en la ley. El 11 de mandó a trabar embargo en sus bienes y llevar a la cárcel al gerente Jorge Hicks.

El 1 de febrero el Presidente Daza dictó un decreto en que afirmaba que como la Compañía de Salitres de Tarapacá no quería pagar el impuesto y no respecta los acuerdos, dejaba sin efecto el acuerdo suscrito en 1873. Reivindicó las salitreras detentadas por la compaÒÌa.

El 7 de febrero la Moneda recibió un telegrama que indicaba que el gobierno boliviano remataría las salitreras.

El presidente Aníbal Pinto dispuso que el Cochrane y la O'Higgins fueran a Antofagasta con dos compañías de artillería a bordo a las Ordenes del coronel Emilio Sotomayor Baeza.

El 14 de febrero, por la mañana, una escuadrilla compuesta por el Blanco, el Cochrane y la O'Higgins apareció fondeada en la bahÌa de Antofagasta. Las compañías bajaron a tierra y el prefecto Zapata y sus 40 policiales se retiraron de la ciudad.


Problemas con Argentina


Los problemas limítrofes no sólo estaban en el norte. La frontera con Argentina en el sur también complicaba al gobierno chileno.

El tema de la pertenencia de la región de la Patagonia era un tema obligado en la sociedad argentina. Incluso esta tensión entre ambos países jugaba en contra de Chile, debido a que Per˙ y Bolivia tenían la intención que Argentina se uniera en un pacto defensivo contra Chile.

Las negociaciones de Chile permitieron que la tensión disminuyera y la nación trasandina se mantuviera a un lado durante el conflicto de la Guerra del Pacífico.

Es así como Con este país, se llegó a un acuerdo en el Tratado de Límites de 1881, que estableció como límite entre ambos países la Cordillera de los Andes en sus más altas cumbres que dividen las aguas. En caso de problemas, se nombrarían peritos y se recurrirÌa al arbitraje de una potencia amiga.

El Estrecho de Magallanes quedó bajo la soberanía chilena. Tierra del Fuego serÌa dividida y compartida por ambos países. Las islas situadas al sur del Canal Beagle hasta el Cabo de Hornos y las que se encontrasen al occidente de Tierra del Fuego pertenecerían a Chile.

La aplicación del Tratado de 1881 originó inconvenientes, y para superarlos se firmó un Protocolo el 1 de mayo de 1893. Pero, como los problemas subsistían, fueron sometidos al arbitraje de la corona Británica. Fue el Rey Eduardo VII de Inglaterra quien ofició de árbitro en el conflicto limítrofe entre Chile y Argentina, que culminó con la firma de los Pactos de Mayo, en 1902.

- Este artículo está publicado en la sección La Guerra del Pacífico. Más información en el índice y Bibliografía.

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