La promesa de la nube y la eliminación de Megaupload
Fue una buena experiencia utilizar Megaupload. Fue bonito mientras duró. Sin embargo, nadie pensó que este sitio, líder en su área, tendría una caída tan abrupta y mediática como la ocurrida. Para quienes no lo lograron conocer, Megaupload era el sitio más grande de almacenamiento en la nube e intercambio de archivos. Su utilización era extremadamente sencilla: Subías un archivo y el sitio te entregaba un enlace donde bajar ese material. Ese enlace podía ser utilizado por quienes conocían de su existencia.
Megaupload en sí, guardaba los archivos. El valor agregado estaba en los miles de sitios alrededor del mundo que funcionaban como directorios donde estaban organizados los enlaces de películas, series de televisión y música.
En Megaupload podían subir desde archivos word, videos de tus vacaciones, el material de un trabajo universitario y hasta la película más reciente estrenada en el cine. Megaupload era una gigantesca biblioteca donde encontrabas de todo tipo de archivos, la mayoría de ellos con copyright. Ese fue su pecado principal y también su mayor atractivo.
La caída de Megaupload llama la atención por sus faltas al copyright y también porque existían gran cantidad de usuarios que pagaron por una cuenta premium con el objetivo de eliminar las restricciones de descarga y acceder de manera más fluida a los contenidos que estaban alojados en esta nube.
Esta situación evidencia algo irrefutable y que indica que los usuarios de Internet están dispuestos a pagar por un servicio sencillo, efectivo y rápido que les permita acceder a contenidos que les interesa ya sea música, películas o programas de televisión.
Megaupload es la evidencia empírica que existe un mercado para la distribución de contenido a través de Internet y que la piedra de tope no está en los consumidores, sino que en los dueños de los contenidos con copyright que insisten en potenciar un modelo de negocio centralizado y que, en muchos casos, están basados en la distribución de formatos físicos.
Con la desaparición de Megaupload comienza un nuevo escenario que avanzará en dos direcciones al mismo tiempo. La primera de ellas es la aparición de nuevos proyectos similares e incluso mejores que el extinto Megaupload. Esto ya ocurrió con la desaparición de Napster, el legendario servicio que inició la era de la distribución masiva de música a través de la red. Luego que Napster dejó de funcionar hace más de una década surgieron decenas de servicios similares que aprovecharon la experiencia de su antecesor y avanzaron en la línea de la distribución masiva y descentralizada de los contenidos.
La segunda línea de acción estará dirigida hacia los riesgos que existe en guardar todo en la “nube”. Ahora los usuarios lo pensarán dos veces antes de dejar todo su material particular albergado en servidores lejando que que en cualquier momento pueden ser intervenidos y eliminados si existe alguna denuncia de un gran conglomerado mediático como lo ocurrido con Megaupload.
Lo cierto es que estamos en tiempos turbulentos y los próximos eventos que ocurran serán difíciles de anticipar.
Por lo general Internet siempre da sorpresas en este ámbito. Nadie sabe cuáles serán efectivamente las consecuencias del cierre de Megaupload y la desaparición de los contenidos que albergaba en sus servidores, ya sea material con copyright o los archivos personales del ciudadano a pie.
Fuente: edicioncero.cl
El nuevo desafío al construir las noticias
Las noticias siempre han estado configuradas por el medio que la soportan. El papel no aguanta ni video ni audio. En tanto que la radio y la televisión no soporta informaciones muy extendidas. Hoy el entorno digital cambió la manera en cómo se construye una noticia. Ahora los periodistas tenemos la capacidad casi infinita de utilizar todos los medios disponibles para contar una historia.
En internet el formato de la noticia puede ser tan diverso como las variantes que deseemos darle a una noticia en particular.
A estas posibilidades de construir una noticia se suma las alternativas para difundir ese contenido.
En Chile hay casi 20 millones de abonados a la telefonía móvil. A finales de 2010 se registraron más de tres millones de conexiones a acceso a internet fija o móviles, lo que en consecuencia permite establecer que Chile cuenta con más de siete millones de habitantes que están on line.
Esa es nuestra audiencia potencial y dispuesta a ver nuevos contenidos por internet. Pero esta audiencia tiene una característica especial: el 53 por ciento tiene entre los 15 y 34 años de edad. Este grupo etario está ya acostumbrado a recibir información relatada de una manera menos lineal.
La noticia clásica de la pirámide invertida, donde los principales datos están arriba por orden de importancia, sufrió una variación desde que contamos con los enlaces en internet.
La primicia, el dato principal, sigue siendo el foco de la noticia en Internet. Pero hoy tenemos que agregar la rapidez en su publicación y la posibilidad de ampliar la información a través de enlaces. De esta manera una noticia de hoy, puede traer con mayor facilidad un hecho que ocurrió hace tres años y que pone en contexto lo que está ocurriendo ahora.
Ahora el usuario es quien decide si una noticia está cerrada, bien construida o si merece seguir profundizando en internet.
Hoy el contexto, o el historial de una noticia, está disponible con solo buscar. En definitiva, es el usuario quien decide hasta dónde quiere llegar con una noticia. El periodista solo da el puntapie inicial.
La democratización en la construcción de la noticia se profundizó con los enlaces, las recomendaciones y la difusión por las redes sociales. La pirámide invertida que los periodistas aprendieron en la universidad mutó y ahora hay que buscar sus variantes para estos nuevos tiempos.
El nuevo desafío al construir las noticias

Las noticias siempre han estado configuradas por el medio que la soportan. El papel no aguanta ni video ni audio. En tanto que la radio y la televisión no soporta informaciones muy extendidas. Hoy el entorno digital cambió la manera en cómo se construye una noticia. Ahora los periodistas tenemos la capacidad casi infinita de utilizar todos los medios disponibles para contar una historia.
En internet el formato de la noticia puede ser tan diverso como las variantes que deseemos darle a una noticia en particular.
A estas posibilidades de construir una noticia se suma las alternativas para difundir ese contenido.
En Chile hay casi 20 millones de abonados a la telefonía móvil. A finales de 2010 se registraron más de tres millones de conexiones a acceso a internet fija o móviles, lo que en consecuencia permite establecer que Chile cuenta con más de siete millones de habitantes que están on line.
Esa es nuestra audiencia potencial y dispuesta a ver nuevos contenidos por internet. Pero esta audiencia tiene una característica especial: el 53 por ciento tiene entre los 15 y 34 años de edad. Este grupo etario está ya acostumbrado a recibir información relatada de una manera menos lineal.
La noticia clásica de la pirámide invertida, donde los principales datos están arriba por orden de importancia, sufrió una variación desde que contamos con los enlaces en internet.
La primicia, el dato principal, sigue siendo el foco de la noticia en Internet. Pero hoy tenemos que agregar la rapidez en su publicación y la posibilidad de ampliar la información a través de enlaces. De esta manera una noticia de hoy, puede traer con mayor facilidad un hecho que ocurrió hace tres años y que pone en contexto lo que está ocurriendo ahora.
Ahora el usuario es quien decide si una noticia está cerrada, bien construida o si merece seguir profundizando en internet.
Hoy el contexto, o el historial de una noticia, está disponible con solo buscar. En definitiva, es el usuario quien decide hasta dónde quiere llegar con una noticia. El periodista solo da el puntapie inicial.
La democratización en la construcción de la noticia se profundizó con los enlaces, las recomendaciones y la difusión por las redes sociales. La pirámide invertida que los periodistas aprendieron en la universidad mutó y ahora hay que buscar sus variantes para estos nuevos tiempos.
