Iquique exporta al mundo

Iquique siglo XX

CAPÍTULO 12

Iquique exporta al mundo


El salitre de la Provincia de Tarapacá llegaba a distintas partes del mundo a través de un complejo sistema naviero que cubría las necesidades de fertilizantes y de explosivos principalmente de Estados Unidos, Perú, Chile y Europa.
Durante varios años, la forma de producir salitre no varió en su extracción, producción y comercialización. El único cambio patente era el aumento constante de sus volúmenes de carga, la mayor cantidad de mano de obra y el desarrollo económico y social de puertos como Arica, Iquique, Pisagua y Cobija.
Hasta poco antes de la Primera Guerra Mundial el salitre de Tarapacá tuvo el monopolio del mercado global de fertilizantes.
Las cifras eran auspiciosas: En 1830 la producción era de 860 toneladas métricas; en 1841, aumentó a 12 mil 820; en 1861 subió a las 62 mil 500; en 1866 la exportación era de 100 mil 635 toneladas métricas y en 1876 se elevó a las 323 mil 642. Todo un récord para una industria que se basaba directamente en la cantidad de hombres que laboraban en la pampa. Trabajadores de distintas partes del Perú, Bolivia y Chile llegaban hasta las tierras de Tarapacá para extraer el caliche de la tierra en forma artesanal.
Era común ver en pleno desierto una decena de hombres desprendiendo el duro caliche con pesados mazos para luego trasladar la cal viva hasta la “oficina” en donde vendían sus productos al dueño de las instalaciones. Más tarde otro grupo de trabajadores procesaba el mineral. En varios fondos metálicos lo cocían a altas temperaturas. Luego trasladaban el “caldo” a otro recipiente para que decantara y se cristalizara. El resultado: salitre con una ley del 50 a 60 por ciento, cifra bastante buena para el nivel de tecnología que utilizaban.
La costra sobrante que quedaba pegada en estas grandes ollas era removida y arrojada como desecho. No obstante, en el primer cuarto del siglo XIX se conocía que el residuo contaba al menos con un 30 por ciento de salitre que no podía comercializarse debido a que el “sistema de paradas” no era eficiente.
Este procedimiento, muy similar al desarrollado por los incas y luego por los colonizadores españoles, fue el reinante por medio siglo. Su denominación de paradas se debía a que las instalaciones para tratar el caliche estaban a poca distancia de donde era extraído el salitre. Cuando toda la zona perdía su valor comercial, la oficina se trasladaba a otro lugar o “parada” para repetir el proceso.
Iquique Siglo XX fue publicado en diciembre de 1999 en La Estrella de Iquique.

Tres pilares marcan la historia de Iquique

Tres temas marcan a Iquique y resumen a esta ciudad. Mirar estos tres libros es una manera de conocer esta tierra.

Prat, una tragedia, retrata el último día en la vida de Arturo Prat. Está novelado, lleno de detalles históricos y emociona por el retrato más humano del héroes sin llegar a los extremos que expone Baradit.

Santa María de las flores negras retrata el conflicto social que vivió Iquique en 1907. Describe personajes memorables y retrata una de las mayores tragedias del siglo XX.

La Tirana, así pasen los años es un compendio de crónicas y relatos que muestran la evolución de la fiesta religiosa desde 1891 a 1973.

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