El nacimiento de Pozo Almonte

Iglesia de Pozo Almonte
La pampa se estaba poblando lentamente con oficinas salitreras. Sin embargo, ninguna de estas dependencias era un punto en donde se podía abastecer al viajero y a las miles de personas que trabajaban en el desierto. 
El 8 de noviembre de 1883 el jefe político de Tarapacá, Francisco Valdés Vergara, decretó la formación de un nuevo pueblo. Esta resolución respondía a una petición de los habitantes de un pequeño caserío que había surgido paulatinamente alrededor de un pozo que surtía de agua a la zona.
La resolución de la jefatura política significó poner en marcha el establecimiento de una localidad que sirviera eficazmente como cabecera administrativa y comercial del Cantón  de la Peña.
El pozo que surtía de agua a la zona pertenecía a gran familia hacendada en Pica, llamada Almonte.
Los primeros registros de esta familia radican en el Siglo XVIII. En esa época el patriarca era Domingo Almonte, quien desarrollaba cultivos de vino y frutas en Pica, como también actividad minera en Challacollo. En aquel mineral inició trabajos de explotación conjuntamente con Gabriel Soto, con quien formó sociedad en 1772.
Su hijo, Manuel Almonte, era dueño de una azoguería a principios del siglo XIX. Su nieto, Ascencio Almonte, fue propietario de 548 estacas en la Pampa de Lagunas, las cuales vendió en 1881 al grupo Delano. En 1888, fue transferida a John Thomas North.
La familia estuvo relacionado directamente con la utilización de los recursos acuíferos del famoso "Pozo de Almonte". Esta denominación aparece en varios documentos durante 1810.
La explotación de los depósitos de caliche fue favorecido por la existencia de agua. La construcción del ferrocarril de Iquique a La Noria posibilitó una ramal hasta Pozo de Almonte. Se levantó una estación que el 24 de noviembre de 1879 sirvió para que se albergara un grupo de soldados que participó en la Batalla de Tarapacá.
La autoridades se dieron cuenta de la importancia del poblado, por lo que ordenaron la confección de un plano que establecería un nuevo asentamiento. Sin embargo la idea fue desechada por varias décadas hasta que la Compañía de Salitres de Tarapacá ordenó que las personas que habitaban alrededor de la estación de trenes tenían que abandonar el sitio.
Las 18 familias afectadas pidieron un nuevo terreno para asentarse. Fue así que el 8 de noviembre de 1883 se ordenó la creación de Pozo Almonte en conformidad al plano que confeccionó el arquitecto Francisco Fierro.
El naciente pueblo se vio amenazado en 1884 debido a inundaciones conocidas como "venidas de agua". Lluvias en el altiplano hicieron surgir vertientes que inundaron el poblado.
En 1885 se creó la subdelegación de Pozo Almonte que quedó conformada por los distritos de La Tirana, Huara y Pozo Almonte.

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