Ir al contenido principal

Guerra contra España


Este conflicto armado ocurrió durante la presidencia del José Joaquín Pérez. Asumió en 1861 y finalizó su periodo en 1871. Su gobierno fue considerado como de "conciliación", dictó una ley de amnistía para todos los desterrados políticos. Contó con el apoyo de liberales y conservadores.
La tranquilidad de su gobierno fue interrumpido por la Guerra Contra España. El conflicto comenzó por el sentido americanista que existía en la Època y la hermandad que florecía entre Chile y Perú.
En 1865, España había reconocido formalmente la independencia chilena, pero no la del Perú, que aún estaba gestionándose ante la corte por los canales diplomáticos.
Una fuerza naval hispana presente en el Pacífico Sur, es recibida con manifestaciones de hostilidad en los puertos peruanos, lo que hace sentirse agraviado al almirante español José Miguel Pareja, quien como represalia toma las islas Chinchas.
Otras versiones indican que la Escuadra Española tomó las islas como una manera de saldar antiguas deudas que tenía el Perú desde tiempos de la Colonia.
No obstante, Perú y España manejaron el conflicto suscitado en forma bilateral. Al final los españoles devolvieron las islas.
Durante las negociaciones anteriores, la opinión pública chilena estaba enfurecida con los españoles, se realizaron actos hostiles contra los españoles residentes, se ridiculizó a sus soberanos y se negó todo apoyo logístico a las unidades navales españolas en los puertos chilenos.
El 18 de septiembre de 1865, el Almirante José Manuel Pareja recala en Valparaíso y exige al Gobierno chileno un desagravio humillante, so pena de bloquear nuestros puertos y destruir con su artillería los dos terminales marítimos principales.
Chile rechaza las condiciones y la fuerza hispana inicia las hostilidades declarando el bloqueo de nuestros puertos. El Gobierno chileno declara la guerra a España.
Simultáneamente, el frente diplomático accionaba eficazmente en el Perú, fin de conseguir una alianza que permitiera formar una Escuadra combinada con unidades chileno-peruanas para alcanzar un relativo equilibrio y poder iniciar la campaña marítima.
Pero la nación del norte estaba en medio de una revolución y su escuadra se había dividido en leales y contrarios al gobierno.
Nuestro Ministro Plenipotenciario enviado al Perú, Domingo Santa María, logró después de enormes esfuerzos, que el coronel Mariano Ignacio Prado, líder de los revolucionarios, se comprometiera a enviar a Chiloé los buques que le eran afectos, siempre que la corbeta "Esmeralda" y el vapor "Maipú" concurrieran hasta El Perú, para desarrollar la peligrosa travesía al sur en conjunto.
Sin embargo, Juan Williams Rebolledo a cargo de la nave Esmeralda se apoderó de la embarcación española "Covadonga" en el Combate de Papudo, ocurrido en noviembre de 1865. Pareja, luego de la derrota cometió suicidio.
La Escuadra Española fue asumida por el capitán de navío Casto Méndez Núñez. La situación para los europeos era insostenible. Adicionalmente, había redundado en que Perú, Ecuador y Bolivia le hubiesen declarado la guerra a España, con lo que se encontraban privados de toda posible posición para apoyo logístico de las naves cerca del teatro de operaciones. Faltaban el carbón, los víveres y hasta el cebo para las máquinas.


Desde otro punto de vista, el bloqueo comercial no había surtido el efecto esperado, dados la extensión del litoral chileno, los numerosos puertos y el escaso número de naves disponibles para ejecutarlo.
Más tarde llegaron a Chiloé los buques peruanos, el monitor "Huáscar" y la fragata blindada "Independencia" para sumarse a la Escuadra aliada, que con este significativo aporte, quedó en condiciones de operar ofensivamente en el Pacífico.
Estos elementos de juicio aconsejaban la retirada. Pero, no se habían obtenido en el mar éxitos de resonancia o trascendencia suficientes como para considerar cumplida la mentada represalia a la nación chilena, que originó el conflicto.
Enfrentado a esta disyuntiva de cursos de acción contrapuestos, el jefe español resolvió la retirada, bombardeando antes la ciudad y el puerto de Valparaíso.
Para ello notificó el dÌa 27 de marzo al Gobernador de Valparaíso, que cuatro días más tarde bombardearÌa la ciudad, pidiéndole que se izaran banderas blancas en hospitales, iglesias y establecimientos de beneficencia.
Estaban en la bahía las escuadras inglesa y norteamericana. La primera al mando del Almirante Denman y la segunda al mando del Comodoro John Rodgers.
El Encargado de Negocios de Inglaterra Mr. Taylor Thomson no autorizó la intervención de la escuadra inglesa para impedir el bombardeo, pues ello significaba un combate entre ambas fuerzas navales.
El Comodoro Rodgers al conocer el pronunciamiento de los ingleses, no se atrevió a intervenir.
Entonces el Cuerpo Consular en pleno, hizo una representación al ya almirante Mendez Núñez, indicándole lo inútil de su acción y la reprobación mundial que recibiría España por ese ataque.
Poco antes del inicio del bombardeo a Valparaíso, ambas escuadras extranjeras zarparon, dejando abandonada a su suerte a la ciudad.
El día 31 de marzo, con las fragatas "Numancia", "Blanca", "Villa Madrid", "Resolución" y "Vencedora", el Almirante Mendez Núñez bombardeó el primer puerto chileno durante tres horas.
Las 2.600 bombas y granadas disparadas causaron daños avaluados en $ 14.733.700 de la época, equivalente a 3.6 veces el costo total de la Expedición Libertadora del Perú.
El 11 de abril de 1871, se firma un armisticio mucho después que la Escuadra española abandonara las aguas del Océano Pacífico.
Gracias a la gestión del capitán del Almirante Patricio Lynch Zaldívar se produce un acercamiento entre ambas naciones, firmándose en Lima el Tratado de Paz y Amistad, el 12 de junio de 1883 cuando aún Chile estaba ocupando en Lima y el fin de la Guerra del Pacífico aún no era una realidad.

- Este artículo está publicado en la sección La Guerra del Pacífico. Más información en el Capítulo 1: Chile en el siglo XIX y en la Bibliografía.

Popular Posts

La historia que esconde la Rotonda Chipana en Iquique: Los inmigrantes Lucanos

La rotonda Chipana, ubicada en el sector sur de Iquique, alberga una escultura metálica que representa a Felicia Muscio.


Cuenta la historia que Felicia Muscio llegó a Iquique a fines de 1800 desde Nápoles, cuando desembarcó en Argentina y cruzó la Cordillera de Los Andes en un caballo con su bebé en brazos. Al llegar a Valparaíso emprendió el viaje a su destino final, Iquique, donde la esperaba su marido Vittorio Sciaraffia.
Con este relato, el escultor Antonio Masini plasmó lo que Felicia tuvo que pasar para reencontrarse con su amor y vivir una nueva vida lejos de su hogar.




"Felicia de Los Andes" como fue nombrada esta escultura que muestra a una mujer montada sobre un caballo y con su hija en brazos, fue enviada a hacer por la familia Sciaraffia en 2001 para rendir un homenaje a esta mujer que cruzó océanos para comenzar de nuevo.
La escultura alcanza los ocho metros de altura, por casi cuatro de ancho y tres y medio de profundidad.
En Iquique, el 22 de mayo los más d…

Los criminales que estremecieron a Chile

A pesar de los años en que Julio Pérez Silva sembró el terror en Alto Hospicio, su caso no es único. En Chile existen varios sicópatas que mantuvieron en vilo a la comunidad y lograron burlar por varios meses a las autoridades policiales.
El caso más emblemático corresponde al Chacal de Nahueltoro. El 20 de agosto de 1960, Jorge del Carmen Valenzuela Torres, se acercó hasta su conviviente de 38 años de edad, Rosa Rivas, en busca de la pensión de viudez que la mujer debía retirar cada mes en San Carlos, Séptima Región. Pero en esa ocasión su pareja no tenía el dinero y por ello reaccionó en forma violenta. Tomó la guadaña con la que trabajaba en el campo, le dio muerte en el lugar. Luego, hizo lo mismo con los cinco hijos de la mujer, entre ellos, un bebé.
Horas más tarde, Quelo Dinamarca, dueño del Fundo Chacayal, encontró los cuerpos. De Valenzuela, nada se supo hasta un mes después, cuando la policía lo encontró en el campo.
El "Chacal de Nahueltoro" fue fusilado el 30 de…

Lucia, tarotista profesional: “Leer las cartas del tarot es como la vida misma”

Lucia, tarotista profesional: “Leer las cartas del tarot es como la vida misma”


Son 78 cartas. Cada una de ellas representan una idea, un concepto que permite conocer tu futuro, reafirmar el presente o entender tu pasado. Hombres y mujeres, profesionales o pobladores, todos en algún momento se sienten atraídos por conocer qué les depara el destino, aclarar presentimientos o confirmar engaños. El tarot es una ventana a una manera de enfrentar el mundo y terminar con la incertidumbre del presente.

¿Esoterismo o terapia para los acongojados? Una mezcla de ambas. Para la tarotista Lucía, leer el tarot “es como la vida misma”. A través de las cartas se puede ver la realidad, la situación de la familia, la relación con amigos, los amores y los viajes que se realizaron o se realizarán.
El tarot se basa en la simbología de cada carta. Cada una de ellas representa algún sentido en la vida, desde la pasión, los viajes o la muerte. El sentido se va armando a partir de la ubicación de sus cartas …

La quema de Judas en Iquique

La "Quema de Judas" es una costumbre que está resurgiendo de las cenizas luego de décadas de olvido.

Esta tradición comenzó en Iquique durante los años 30 y se extendió hasta 1955. Durante esa época, el organizador de la fiesta popular era Jorge Muñoz. Se realiza en la tienda "Mi Casa", ubicada en la esquina de Juan Martínez con Zegers.

"Mi Casa" era un gran almacén que tenía alguna similitud con un supermercado de barrio. En él trabajaron 40 personas. Parte de su negocio era vender la mercadería a las distintas oficinas salitreras.

Varios grupos de músicos, entre ellos la "Banda del Litro", ubicados en una glorieta interpretaban viejas melodías.

Una semana antes de la fiesta, el domingo de Resurrección, se repartían volantes. Estos mismos papeles luego servían para las tradicionales rifas de chanchos lechones, botellas de vino, carne y conservas.

La parte principal de la fiesta era la Quema de Judas, que vestía de manera formal, es decir, con p…